Café
- 8 sept 2016
- 1 Min. de lectura
-Hola
-¿Te conozco?
-Bueno, deberías…
-¡¿PERDÓN?! ¿Quién…
-Te disculpo. (Sonríe). No tenés la culpa.
-No te pedí disculpas.
-Dijiste perdón…
-Es una forma de decir.
-¿Forma de decir…? ¿Quién sos?
-Lucas.
-¿Por qué te sentaste en mi mesa, LUCAS?
-¿Tu mesa?
-Mi mesa.
-¿La compraste?
-La reservé. Sabés que es de mala…
-¿Siempre te ponés tan nerviosa cuando alguien te habla?
-¿Siempre te sentás en las mesas de extraños para molestar?
-Todos son extraños hasta que los conocés. De eso se trata…
-Eso no tiene nada que ver con mi pregunta.
-Todo tiene que ver con todo. (Pausa desafiante). Vos tampoco respondiste mi s preguntas.
-¿Estás loco?
-Mucho, ¿te puedo invitar a tomar algo?
-No.
-¿Por qué?
-Porque no quiero. Punto.
-¿Estás esperando a alguien? ¿Por eso?
-NO. Porque no quiero. No estoy esperando a nadie, no necesito esperar a nadie.
-Osea que reservaste la mesa para vos sola…
-¿Qué?
-Me dijiste eso antes…
-Ah, si…
-Si vas a mentir tenés que acordarte lo que decís.
-¿Sos experto?
-Sentido común.
-¿Vos tenés idea de lo que es el sentido común?
-Si. (Llama al mozo con una seña). Pero hay excepciones.
-¿Excepciones?
-Eso dije.
-¿Cuáles?
-Vos.
-¿YO?
-Sos todas las excepciones a la regla. (Mira al mozo). Un café por favor. (La mira a ella expectante).
-Lo mismo.


Comentarios